Tres historias sobre el futuro que vendrá
El valor de una mujer
Hace doscientos años que las mujeres
abandonaron la tierra. Algunos hombres, ilusos, no las consideran más que
fantasías propias de la reconfortante ficción de las holo-historias, donde su
papel solo se reduce al del apoyo emocional materno, al de camareras o el de
intereses románticos de los protagonistas. De joven no me importaba, de adulto
me enojaba; pero ahora, ya de anciano, no hace más que entristecerme, pues es
el triste reflejo de nuestra realidad: Donde la ausencia de la presencia
femenina en nuestras vidas, volvió a nuestra sociedad en un frío y salvaje
despropósito carente de alma y corazón.
California
Si algo le preocupa a la madre de Jazmín, es
no conseguir los suficientes créditos para pagar el alquiler. Tras la crisis
inmobiliaria del 2035, pocas eran las familias de clase media capaces de tener
una casa propia en los suburbios de California, por lo que una familia
conformada por una mesera y un obrero de la estación Kotetsu, no podía aspirar a más que un pequeño cuarto de
cinco por tres metros en uno de los distritos más insignificantes de la ciudad.
No había pobreza extrema pero tampoco modernidad alguna, bastante idóneo para
una familia olvidada por el sistema.
Hay cosas que nunca
cambian
Richard fue sentenciado a muerte por un
crimen que no cometió. Desde la reforma penitenciaria del 2022, todos los
juicios penales son transmitidos en directo para todo el país, por lo que el
jurado pasó de ser un grupo de personas con apenas conocimientos del tema
legal, a un cúmulo etéreo de voces y opiniones. Sí, aunque suene difícil de
creer, aquellas épocas donde podías acusar a alguien de brujería y terminaría quemado
en la hoguera, habían regresado. Richard fue acusado de haber matado a dos
niñas. El único testigo había reconocido su voz. Luego se descubriría su
prematura sordera.
Contexto:
Tres historias sobre: "El futuro qué vendrá", de máximo cien palabras que envié a un concurso
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